domingo, 8 de septiembre de 2013

reseña, Niña Bonita

Cuento Niña bonita
Había una vez una niña bonita, bien bonita
Tenía los ojos como dos aceitunas negras,
Lisas y muy brillantes. Su cabello era rizado y
Negro, muy negro, como hecho de finas hebras
De la noche. Su piel era oscura y lustrosa, más
Suave que la piel de la pantera cuando juega en la lluvia.
A su mama le encantaba y a veces le hacia
Unas trencitas todas adornadas con cintas de colores.
Y la niña bonita terminaba
Pareciendo una princesa de las tierras de
África o un hada del reino de la luna.
Al lado de la casa de la niña bonita vivía un conejito blanco,
De orejas color rosa, ojos muy rojos y hocico tembloroso. El conejo pensaba
Que la niña era la persona más linda que había visto en toda
Su vida. Y decía:
Cuando yo me case, quiero tener una hija negrita y bonita.
Tan linda como ella…
Por eso un día fue adonde la niña y le preguntó: -Niña bonita, Niña bonita,
¿Cuál es tu secreto para ser tan negrita? La niña no sabía
Pero invento: -Ah, debe ser que de chiquita me cayó encima un frasco
De tinta negra.
El conejo fue a buscar un frasco de tinta negra.
Se lo echo encima y se puso negro
Y muy contento. Pero cayó un aguacero
Que le lavo toda la negrura y el conejo
Quedo blanco otra vez.
Entonces regreso donde la niña y le pregunto: -Niña bonita,
Niña bonita ¿cuál es tu secreto para ser tan negrita?
La niña no sabía pero invento:
Ah de ser que de chiquita tome mucho café negro. El conejo fue
A su casa. Tomo tanto café que perdió el sueño y paso
Toda la noche haciendo pipi. Pero no se pudo nada negro.
Regreso entonces adonde la niña y le pregunto otra vez:
-Niña bonita, Niña bonita ¿cuál es tu secreto para ser tan negrita?
La niña no sabía pero invento:
Ah, debe ser que de chiquita como mucha uva negra.
-El conejo fue a buscar una cesta de uvas negras y comió. Y comió hasta
Quedar atiborrado de uvas, tanto, que casi no podía moverse.
Le dolía la barriga y paso toda la noche haciendo popo.
Pero no se puso nada negro.
Cuando se mejoro. Regreso adonde la niña y le pregunto una vez más:
-Niña bonita, Niña bonita ¿cuál es tu secreto para ser tan negrita?
La niña no y ya iba a ponerse a inventar algo de unos frijoles negros,
Cuando su madre, que era una mulata linda y risueña, dijo:
Ningún secreto. Encantos de una abuela negra que ella tenía.
Ahí el conejo, que era bobito pero no tonto, se dio cuenta de que la
Madre debía estar diciendo la  verdad, porque la gente se parece
Siempre a sus padres, a sus abuelos, a sus tíos y hasta a los parientes
Lejanos. Y si él quería tener una hija negrita y linda como la niña bonita,
Tenía que buscar una coneja para casarse.
No tuvo que buscar mucho. Muy pronto, encontró una coneja oscura
Como la noche que hallaba a ese conejo blanco muy simpático.
Se enamoraron, se casaron y tuvieron un montón de hijos, porque
Cuando los conejos se ponen a tener hijos, no paran más.
Tuvieron conejitos para todos los gustos: blancos, bien blancos,
Blancos medio grises, blancos manchados de negro,
Negros manchados de blanco, y hasta una conejita negra, bien negrita.
Y la niña bonita fue la madrina de la conejita Negra.
Cuando la conejita salía a pasear siempre
Había alguien que le preguntaba: -coneja
Negrita, ¿Cuál es tu secreto para ser tan bonita?
Y ella respondía: - Ningún secreto.
Encantos de mi madre que ahora son míos.

¿Qué hermoso cuento no?
El cuento niña Bonita nos lleva a recuerdos de los momentos placenteros que nos hacia recordar esta hermosa historia. Al leerlo nos podemos dar cuenta de lo maravilloso que puede ser una hermosa historia, demostrándonos lo bello que somos, y que el color de piel entre nosotros nunca debe ser impedimento para relacionarnos y amarnos entre todos. Y esto mismo es lo que nos enseña esta historia.
Primero nos muestra que no hay límites de belleza como tal, que nunca debe haber un impedimento de color de piel y eso se ve fuertemente reflejado en la amistad que tenía niña bonita y el conejo que era blanco. Y nunca debemos olvidar de dónde venimos, siempre demostrando y haciendo conocer las riquezas de nuestras raíces, eso nos hace mucho más bellos.
Y este cuento en especial, si queremos encantar a nuestros niños, es ideal. Primero por la enseñanza cultural y de raza que nos deja para nuestra reflexión, y esto a los jóvenes les llegara muy bien. Además por el hermoso final que tiene, y eso nos deja una huella muy directa, que cuando hay amor, los límites no importan.

Y para terminar,  cuando el conejo lo intenta todo para ser negrito como niña bonita, nos podemos dar cuenta que somos hermanos, mezclas entre todos, y eso hace que la vida en Latinoamérica predomine el amor por el otro, nunca olvidarlo, y eso primordial en nuestra vida.

1 comentario:

  1. A mi me encanta este cuento, además ese enamoramiento del conejo.... por otro distintos, diferente, es un homenaje a la diferencia que tanta falta nos hace. Pues como este mundo del consumo nos pone tabla rasa ... siii, nos quiere igualitos, uniformaditos... no lo creen pero si nos quieren a todos consumidores... esos ya es bastante homogenización y para colmo para todos sus productos nos venden un ideal de ser humano... ohhh,... no yo quiero ser yo.

    ResponderEliminar